El Amor me ha mirado

El Amor me ha mirado y me ha hecho callar, no decir obviedades, me ha parado en seco las intenciones y ha hecho que me deje acompañar.
Ha cambiado mis tiempos y me ha llenado de preguntas el recuerdo, de misterio las respuestas, de ternura en su presencia.
 
El Amor me ha mirado y se ha dejado mirar, directamente, buscaba mis ojos. Y yo, aunque pensaba muchas cosas no decía nada aun con lo que pudiera pensar de mí. Me ha vencido los miedos, desvestido los fantasmas y ha desheredado el presente de falsos ideales y tontas expectativas.
 
El Amor me ha mirado y ha dicho mi nombre tantas veces… y cada vez yo estaba más cerca y más dentro de su corazón y en el mío él porque desde el principio le dejé la puerta abierta. E insistía en que sólo escuche su voz, que sólo piense en él y me fie de todo lo que me pide.
 
Y es verdad que el Amor todo lo puede porque desde que llegó ha realizado en mí lo imposible.
Vino con otro rostro y otra voz, con la bendición en otras manos y el mapa del Camino hacia la Cruz muy bien trazado. Yo, en mi oración y con mi amor, lo acompañaba, pero me perdí en el Calvario y no logro sentirlo resucitado.
Pero sé, en cada una de sus obras, que ahora tiene la Paz y la Alegría, la Salud y la Esperanza, la certeza de todo por lo que se ha dado hasta el último suspiro, hasta que su misión expiró.
Sé que se ha hecho eterno cada gesto y cada impulso, cada abrazo y cada desierto, cada prueba en la que atravesó Contigo tanto abismo para llegar al Cielo.
 
El Amor me ha mirado y no ha necesitado palabras para enseñarme lo más valioso, lo imperecedero, el tesoro donde está mi corazón. Ha pasado por mi vida cosechando y ojalá que el fruto de tanto amor derramado yo sea capaz de darlo a todos como él mismo se dio y te dio.
 
El Amor me ha mirado y con cada mirada me descolocó.
 
Y extraño tanto mi nombre en su voz…