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María la Magdalena fue y anunció a los discípulos: "He visto al Señor y ha dicho esto"

Yo te anuncio en el silencio ante los gritos y te anuncio cuando miro sin juzgar. Te anuncio cuando temo y aún así voy adelante; yo te anuncio con mis ganas de cambiar. Te anuncio cuando espero en tu Palabra, en las gracias que no me canso de dar. Te anuncio en el amor que se hace obras y en cada vez que se muestra toda mi debilidad. Te anuncio queriéndome siempre a tu lado, confiando en tu Providencia y en tu increíble fidelidad. Te anuncio en las batallas que nadie ve y en los lugares a los que me llevas y no sé a dónde van. Yo te anuncio sin saber bien lo que digo, olvidando las cosas, preguntando evidencias. Te anuncio en lo que tengo y en lo que soy, desaprendiendo lo que sabía, cada vez más pequeña. Te anuncio en los detalles que haces brotar como un manantial y cuando rezo al Padre, sola o en comunidad. Te anuncio en la distancia que sana y ordena, cuando veo que algo me hace mal y lo alejas. Yo te anuncio porque me das voz siempre que te dejo Ser y hablar, porque me encontré Co...

"¿Por qué me buscáis?"

Yo te busco porque tú me buscas primero, porque me buscas siempre, porque haces lo indecible para encontrarme y en todo te pones para que te encuentre. Te busco porque estás dentro y por mirar más allá no te veo. Te busco porque busco el amor, el compañero y la Vida, porque busco un camino donde acomodar mis inseguridades y la Verdad en todo lo que tengo, en todo lo que vivo y en todo lo que soy. Porque busco, en mis obras, que te encuentren a ti siempre. Te busco porque contigo llega el amigo, el café y el abrazo; la paz a mi corazón y la calma en plena tormenta. Porque se sueltan las cadenas, se levan anclas y se enciende la luz. Porque cuando me miras soy libre, acepto todo y voy adelante con todo, Contigo. Te busco porque cuando no te veo me pierdo, el ruido me puede, los demonios crecen, la tontería más pequeña es una guerra y los fantasmas se pasean en mi cabeza "como Perico por su casa". Porque es de noche y desesperante el tiempo, porque se secan los mares y no hay ho...

Jueves Santo

Lavar los pies ya no es un gesto sólo Tuyo, ya no habla sólo de Tu Amor ni me recuerda sólo a tu Última Cena.  Ya no es testamento único, ni historia pasada, ni un imposible que me pides realizar. Lavar los pies lleva hoy el nombre del Amigo, lleva la vida entera gastada y es un par de retratos que el Espíritu inspiró. Es un legado sencillo y concreto, un latido muy vivo, una despedida que, yo no lo sabía, pero daba paso a una eternidad. Lavar los pies es una caricia a mi existencia, un montón de velas encendidas, una broma que nadie entiende pero que aún así se da de forma natural. Es ponerse en medio, fiado, esperando que el cariño de Tu Providencia actúe; poner la ternura en los detalles más insignificantes y llenar los vacíos inmensos que, a diario, manipulan al corazón. Lavar los pies es un extremo al que no llego, una aventura apasionante, una dulce espera que sólo en ti puede acabar. Es una presencia incondicional, que en todo deja huella, que impregna mi vida entera y me mu...

Domingo de Ramos

Entre palmas y olivos, entre gritos de Hosanna, a lomos de un burro, va el Amor. Unos se apartan a su paso, otros se abalanzan sobre él. Yo me quedo quieta. Aparece majestuoso en la sencillez más sublime y me mira a los ojos. Me conoce. ¡Me conoce!. Todo es nuevo. El paisaje, su llegada, su mirada, las gentes y las voces, la preparación y las prisas. Todo nuevo. Él, siempre, hace todo nuevo. Siempre lo digo porque siempre es así. No viene para quedarse, pero sé qué volverá. No viene para ser servido, pero yo le serviré. No alza la voz, ni pierde el tiempo en tonterías. Él es Amor, sólo sabe ser eso. Nada más que eso, Todo Eso. Habla de preparaciones, de dolores y cruces, de tristezas venideras, de una gran alegría que llegará después. Pero no presto mucha atención a lo que dice, sólo puedo mirarle y mirarle y siento una paz extraña en medio de tanto ruido. Yo no era capaz de nada y ahora siento que lo puedo todo. Quiero intentarlo todo. Por Él, con Él y en Él. Me ha invitado a cenar c...

Transfiguración

Gracias por el don que me vacía, por los caminos que me alejan del mal y por las sendas que me acercan a Ti. Gracias por las lágrimas que limpian, por las conversaciones que sanan, por los abrazos que restauran mi casa en ruinas. Gracias por devolverme a la Vida cada vez que algo muere y se hace poso dentro de mí; por insistir desde el Amor en madurarme, por no darme por perdida, por permanecer aquí. Gracias por el faro que me ubica, por las olas que me mecen, por la barca que me inspira. Por el dolor que humaniza mis sentidos, por la tempestad calmada y por venir en suave brisa. Gracias por la angustia y la tristeza, por el sentido que tienen cuando les ponemos orden; por la ternura y los silencios donde te encuentro y donde habitan tantos rostros, tanta historia, tantos nombres. Gracias por dedicarme tu último aliento, por aguantar para mí, por cada detalle y cada concierto. Por el constante ir y venir de fantasmas y monstruos, de dudas y miedos. Gracias por los amigos y ...

Tentaciones

Tú no necesitas mis ideas, mis maneras, mi imaginación. No necesitas mis propuestas, ni mis inventos, ni mis manías. No te hace falta que te diga qué, ni cuándo, ni cómo, ni que vaya por delante. Delante ya estás tú. Tú sólo necesitas de mí que te deje ser y estar tan pleno como eres, que no mida, ni compare, que ore más y suponga menos, que pregunte y no me ahogue. No te hacen falta mis desenlaces, ni mis ansiedades, ni mi impaciencia, ni mi azogue. Tampoco necesitas que me estruje los sesos intentando adivinar cuál será la opinión ajena, ni que me esconda en mi pequeñez abarcando tantos miedos. Para nada te sirven mis deseos, ni mis apegos, ni mis ideales. Y sin embargo los quieres, todos. Donde yo me hago más inútil, tú te haces más fuerte. Tú sólo necesitas mi confianza y mi hágase.

Cuaresma

El desierto, tú y yo, los misterios y la vida. Cuarenta días pintados de morado que recuerdan y enseñan el Amor, la Verdad, el Camino y la fuente de la Vida que es origen y fin de toda mi existencia, de lo que hubo antes y de lo que vendrá después. Te quiero. Tu mano en mi mano que no me suelta, tu mirada descubriéndome de qué forma hacer las cosas, cómo acoger todo eso con lo que no puedo y dónde ponerme a mí misma en todo tiempo y lugar. Te admiro. Cansancio y necesidades, falta de aliento, hambre y sed. Tentaciones. Tus respuestas que siempre vencen revelan el poder de lo más sencillo, hacen invaluable la perseverancia y el conocimiento, la fidelidad y la fe, el permanecer cerca. Te quiero conocer más. Demonios y fantasmas, fragilidad y miedos, dudas e impaciencia que impulsan mis pasos a ir al contrario de lo que me pides, laberintos y atajos, mentiras y sueños, caprichos y excusas que siempre van por delante marcando el gesto, creando máscaras, facilitando las cosas que al final ...