Sencillez y brújula

Tu sencillez es brújula que me ubica, me devuelve al Camino, la Verdad y la Vida. Trae de nuevo (haciendo todo nuevo) el amor del principio, la razón primera de mi existencia, el Amor que nadie entiende y que a todos ama incondicionalmente. Incondicionalmente... No tenemos idea de lo que esto significa. Yo no tengo idea, no lo asumo, me da miedo (tengo tantos miedos...).

Abres, en tu estar, un horizonte de infinitas posibilidades que me da alas para vivir y también ganas de llorar. Quiero que te quedes.

Eres único, necesario, imprescindible para mi vida y para mi corazón, para transformar mi tristeza en una respuesta concreta: "perfecta en tus imperfecciones". Sólo tú puedes acoger así lo que soy y lo que siento, sólo tú podías, justo ahora, abrazar mi angustia y deshacer cada nudo de mi alma. Sólo tú podías hacerme ver la grandeza en lo más miserable, poner en orden mi mundo patas arriba desde que calló la voz del Pastor.

Por ti sé que sólo desde mis debilidades puedo amar, al fin lo entiendo. Por ti sé que existe con quien se puede hablar de todo como con uno mismo. Por ti sé que hay, al menos, un lugar en este planeta donde puedo ser yo. Y punto.
Por ti he recordado cómo quiero ser, con qué soñaba; he descubierto unos ojos nuevos con los que mirar mi vida. Nacen de nuevo unas ganas inmensas de abrazar todo lo que amo. Incluido tú. De descubrir todo con asombro, de ser más niña y menos señora mayor a la que todo le escuece.

Contigo voy encontrando quién soy, cómo quiero vivir. Contigo hallo lo esencial en medio de tanta hipocresía, comprendo tantas cosas...

Se expande una acción de gracias con la que quiero inundar a todos y miro al Cielo porque es desde donde nos ve El Que nos habita, El Que te ha traído, El Que obra este milagro.

Quizá mis dones sean ahora los necesarios en este espacio y este tiempo de la historia, quizás no deba moverme de este pequeño rincón del planeta, quizás todo está bien así.

Hoy vuelvo a esperar, tengo esperanza.