Todo en ti

Hay una luz que brilla en la niebla densa del pensamiento, un faro que alumbra la oscuridad de la noche en la que nos sumergimos creyendo que no podemos, quedándonos, de entre todas las posibilidades, con la peor, devorando las horas con ideas oscuras que no queremos y a las que tememos. Y es irónico que gastemos más tiempo ocupándonos de cosas que no queremos que pasen que fabricando los medios para alcanzar lo que amamos.

Serán las cosas que aún no hemos superado las que insisten en los miedos, esas con las que queremos seguir adelante haciéndolas a un lado pero que emergen de manera silenciosa y despreocupada entre los momentos más dulces y valientes de nuestra vida. Son esas cosas a las que hacemos caso omiso pero necesitan mucho más de nosotros, necesitan que las sintamos presentes, porque aún lo están,  para ser afrontadas, enfrentadas y aprendidas. Sin embargo, insistimos en que todo está bien mientras obramos algo que dice todo lo contrario. Y la Vida no miente.

Así que pongo todo en Tus Manos y sigo caminando.

Pero hay pasos que no me atrevo a dar y no sé si es por ti o por mí; si es que no debo tomar ese tren ahora o no confío lo suficiente para emprender el vuelo que me lleva a donde está mi tesoro. No sé si el demonio se viste de Prada o tus tiempos, que no son los míos, me frenan el ritmo y me indican, por el momento, otra dirección.

Así que pongo todo en Tu Corazón y sigo orando.

Pero hay oraciones que no sé cómo expresar, que aún están desordenadas y a las que no quiero que falte un nombre. Palabras que no hacen justicia, deseos que no valen nada y un montón de respuestas que no consigo poner donde siempre pueda verlas.

Así que pongo todo en silencio y te dejo hablar.

Pero siento que mi fe y mi esperanza son muy pequeñas y no puedo responderte con el amor que mereces; no puedo lograr lo que me propongo porque no sé si la propuesta eres tú quien la inspira; no puedo cambiar de marcha porque hay demasiados pájaros en la cabeza y demasiadas heridas aún abiertas en mi historia. No puedo con todo porque Tú aún no lo ocupas todo.

Así que pongo todo a Tus Pies y que sea, siempre, lo que Tú quieras.