Espíritu abrasador

En mi pecho es inabarcable, pero sé que en tu abrazo lo puedo abrazar; con mi mirada no alcanzo a contemplarlo pero, a través de tus ojos, no pierdo detalle.

Yo lo complico todo siempre y tú acaricias tan sencillamente cada cosa… lo que vives, lo que te cuento, lo que conoces, lo que está por venir… Nada pesa, nada ata, nada estorba.

Tengo una sed que no se apaga y me señalas dónde está la Fuente; siento ansiedad y preocupación y me acercas un pecho en el que reclinar la cabeza; donde descansar y escuchar profundamente el latido de la Vida. El Amor me inflama y todo arde.

Tu fuego quema mis inseguridades, los complejos, los temores; abre mis alas y veo en mí algo más que miserias, que cosas mal hechas y miedos por todas partes. Tu fuego abrasa todo lo que he sido y lo que soy, deja espacio a lo que puedo ser y me muestra el Camino en el que quiero florecer, donde están mis raíces. Derrite los eslabones y da color a mis pensamientos grises; me despierta los sueños dormidos y si estamos lejos no importa porque el fuego no deja de crecer y de hacernos crecer en Él; porque siento que eres hogar para mí en cualquier parte del mundo.