La Unión Perfecta
La Unión Perfecta: Padre e hija, Pastor y oveja, Brújula y mujer perdida.
Gloria y miseria, Creación
y belleza escondida, Obras de Amor y la intención de hacer algo con mi vida.
Tú principio y fin de todo, yo búsqueda interminable; Tú la dirección concreta y yo con menos orientación cuanto más ansío vivir a tu modo.
La Unión Perfecta, sí: mi temor y su entrega, mi necesidad de hablar y su escucha, mi corazón tembloroso y él tranquilizándome para que no filtre y sane las heridas completas.
Yo cargando patrones y él rompiendo los moldes, yo acomodada en no sé qué cosas y él despertándome hasta las sombras. Yo huyendo del conflicto por amar la paz y él abriendo mis ojos para descubrirme cuál es la Paz de verdad.
La Unión Perfecta. Nosotros. Todo lo que Tú unes. Da igual si nombre, historia o rostro. Todo lo que está en tu tiempo, a lo que das vida, todo lo que haces SER, está en Unión Perfecta aunque no siempre soy capaz de verlo en el momento en que me bendices con ello. Aunque no siempre lo veo, pero siempre lo sé.
La Unión Perfecta: tu
naturaleza de amar y mi exigirme logros, tu fortaleza y mis debilidades, tu
paciencia y mi incertidumbre. Tu David y mi Goliat.