Porque es fiel quien hizo la promesa

No siempre puede uno recoger lo que ha sembrado, ni abrazar a quien el alma tanto anhela, ni mirar a los ojos donde se encontró. Ni recibir el mensaje que más espera, ni ver crecer las flores, ni escuchar su nombre de la voz que le cambia el día. Tampoco oír ni ver la risa que ilumina el camino que transita con miedo, ni entender cómo el otro es capaz de guardar silencio ante un corazón que le abre la puerta, ni decir lo que no dijo en otro momento.

No puede volver atrás para ayudar a quien no supo ayudar, ni para evitar el toque que inquietó la pureza, ni para hacer el ejercicio que no hizo, ni la llamada que se moría de ganas de hacer, ni enviar el mensaje que por un montón de excusas decidió que era mejor no enviar. Ya no puede cambiar los pensamientos que le han alejado de otras personas, ni tomar la foto que no echó por no ralentizar otros pasos que nunca tuvieron intención de andar a su ritmo. Tampoco puede evitar las heridas causadas, los berrinches que ha cogido y todo el tiempo que pasó mirando al suelo porque todo el mundo era más grande.

Ya no puede llegar a la meta en el tiempo estipulado, ni decir los te quiero que carga en el equipaje, ni borrar las malas obras, ni las palabras destructivas, ni terminar lo que dejó a medio, ni justificar porqué es como es como si debiera a alguien esa explicación.

Y aunque se le amontone en el pecho todo el amor que el mundo calla y deje de tener sentido lo que se siente pero no se da, sigue amando y el Amor vuelve a llenarle de nueva vida y de nuevos sueños y le envía un abrazo de calma, mira a sus ojos y le recuerda quién es; y entre los mensajes que recibe, casi siempre inesperados, descubre más de lo que busca y se descubre una flor en el desierto, pero también en Su Corazón.

No oye la risa que recuerda pero ríe y sonríe mucho, con muchos miedos, y confiando en que si es de Dios, es posible. Y no puede volver atrás pero tampoco quiere, porque las veces que no ha podido lo que ha querido, lo que ha vivido después ha sido mejor.

Él siempre quiere lo mejor.