Qué difícil ahora

La Vida contigo era sencilla. Tu oración velando, tu amor obrando noche y día.

Todo estaba listo. Tu idea compartida, tus manos trabajando.

El Camino contigo era aventura. Tus pies gastados sin medida, tus señales marcando el Norte, guiando mi ruta.

Todo estaba claro. Tu respuesta inmediata, tus detalles cuidando mis pasos.

La Verdad contigo era indudable. Tu pasión en lo bueno y en lo malo, tu misión cumplida en cada instante. La Palabra viva y vivificante.

Contigo todo era mejor. Los saludos, los silencios, hasta el aroma de las flores y cada color.

Sabía dónde estaba, me sabía sostenida.

Ahora sé Quién me sostiene pero el horizonte está nublado por la tristeza y los fantasmas vuelven a la carga sin darme tregua.

Contigo el tiempo se multiplicaba. Las posibilidades, la intensidad de tu cariño, la ternura que nos nombraba. La naturalidad de las cosas, el “no pasa nada” cuando uno se equivoca.

Qué sencillo todo contigo. Qué difícil ahora sin ti.